Yo creo que se está dando un cambio en el ámbito espiritual. Dios quiere movernos del contentamiento al reclutamiento para traer la alineación divina para la asignación divina.
Dios quiere abrir nuestros ojos y oídos para mostrarnos lo que se necesita que suceda (Apoc. 4:1). Debemos prepararnos para la guerra espiritual. ¡AHORA es el tiempo! Prepárese – alístese para recoger la cosecha, este listo a batallar.
Dios está haciendo un llamado a despertar. ¡No desperdicie el tiempo! No lo use sólo para usted mismo – ¡úselo para Dios! El tiempo es corto – ¿está de acuerdo? Si nosotros realmente creemos que el tiempo es corto, esto alterará nuestras prioridades. Haremos las cosas intencionalmente. Redimiremos el tiempo. Aceleraremos nuestros esfuerzos para producir discípulos y líderes. Nos comprometeremos en la guerra por las naciones.
También necesitamos entender la maldición de Simei (2 Samuel 16:5-13) y romper su agarre sobre nuestras vidas. Simei representa al enemigo que intenta derribarnos a través de las acusaciones falsas, que intenta despojarnos de nuestro futuro, de nuestra asignación divina. Si usted acepta la maldición, ella jugará con su mente, dará forma a su pensamiento y lo hará verse negativamente.
Determine que las maldiciones de ayer no se perpetuarán otra generación. ¡Haga una declaración en el ámbito del espíritu: "¡Yo soy libre!" Declare limpieza en lugar de corrupción, vida en lugar de muerte, y productividad en lugar de esterilidad. Entonces usted será libre para cumplir el destino de Dios para su vida. ¡Amén! |